El seguro de vida y su vinculación con la hipoteca

El seguro de vida y su vinculación con la hipoteca

16 junio, 2022 | Antonio Beltrán


Last Updated on 2 semanas by Antonio Beltrán

¿En qué consiste un seguro de vida? En este artículo te explicamos de manera sencilla el funcionamiento de estos seguros y cómo se relacionan con la constitución de una hipoteca. Procuraremos dar respuesta a todas las dudas que normalmente surgen sobre este tema y te daremos los consejos más útiles para que los tengas en cuenta fácilmente.

Los seguros de vida acostumbran a estar vinculados a las hipotecas. Son un instrumento de gran importancia para evitar los graves problemas derivados del fallecimiento del titular de un préstamo, o de la pérdida parcial o total de su capacidad de trabajar y obtener ingresos. Debemos tener muy presente que, si algo irremediable le sucediese a la persona hipotecada, su familia podría verse en la tesitura de perder su hogar si no se pudiese hacer cargo de las cuotas.

Los seguros se pueden completar con coberturas especiales para prevenir otras eventualidades graves, como por ejemplo accidentes que resulten en invalidez del titular y en la consiguiente incapacidad de este para seguir trabajando y obtener ingresos, o con la necesidad de recibir una ayuda para disponer de atención permanente. Las coberturas opcionales de los seguros de vida nos protegerán bien en cualquiera de estos casos, y contribuirán a que afrontemos el futuro con seguridad y confianza, por nuestro propio bien i el de nuestras familias.

Uno de los requisitos más habituales para la aprobación de una hipoteca es la contratación de un seguro de vida por parte del titular del préstamo. Conviene tenerlo desde el primer momento. No es obligatorio, pero sí totalmente aconsejable.

Hipotecas bonificadas

Tampoco es obligatorio contratar el seguro con el mismo banco que nos concede la hipoteca. Pero es muy probable que, si lo hacemos, consigamos unas condiciones más favorables, como, por ejemplo, un tipo más bajo de interés. Esto se conoce como hipoteca bonificada.

Pero, con todo, puede ser que otras compañías aseguradoras nos ofrezcan pólizas con coberturas iguales o mejores, y que nos supongan un ahorro mayor de dinero, incluso sin la bonificación. Se trata de hacer números, establecer comparativas y tomar la decisión que nos resulte más conveniente.

Para ayudarte en esta decisión, te presentamos una tabla de datos sobre el ahorro anual que supondría una determinada bonificación en la hipoteca, desde un 0,10 % hasta un 1 % de descuento en el tipo de interés, para una hipoteca de 100.000 €, con un plazo de devolución de 20 años, y un tipo de interés sin la bonificación del 2 %.

También hemos de saber que, aunque nos vinculemos con el seguro que nos ofrece el banco, podemos cambiar de aseguradora más adelante, por ejemplo, cuando la vida de la hipoteca haya avanzado lo suficiente y estemos pagando más capital que intereses. Pero también lo podemos hacer en cualquier otro momento.

El seguro de vida y los impuestos

Cuando los beneficiarios cobran un seguro con motivo de la defunción del titular, esta cuantía no está libre de impuestos, y deberán hacer frente al impuesto de sucesiones.

Además, si la herencia que se recibe incluye un terreno de naturaleza urbana, como por ejemplo una vivienda o un garaje, los herederos también estarán obligados a satisfacer el impuesto de plusvalía municipal.

Pero si el tomador del seguro designa como beneficiario al banco con el que ha contratado la hipoteca, los herederos quedarán libres de la deuda hipotecaria y, además, no tendrán que pagar impuestos.

Si el beneficiario del seguro es la misma persona que lo contrata, no hará frente al impuesto de sucesiones, pero sí que tendrá que tributar por ello en concepto del IRPF.

 

Tipos de seguros de vida vinculados a la hipoteca

  1. Con prima única. Consiste en pagar todo el coste del seguro o prima al principio. Es una modalidad muy cómoda, especialmente si el banco nos deja incluir el precio del seguro en el mismo préstamo hipotecario. De este modo estaremos protegidos durante todo el tiempo que dure la hipoteca y sin que necesitemos recordar cuándo nos toca realizar los pagos.
  1. Con pago fijo. La prima siempre es la misma durante toda la duración del préstamo hipotecario. En el caso de muerte del titular, el seguro cubriría el pago de la hipoteca y, además, también se haría efectivo un capital adicional a los beneficiarios determinados en el contrato.
  1. Con pago dependiente de la deuda restante: a medida que avanza la vida de la hipoteca, y que la persona hipotecada, por lo tanto, va haciendo frente a los plazos y, en consecuencia, el capital prestado se va amortizando, la prima del seguro de vida va disminuyendo. Cuando el préstamo está totalmente pagado, también queda anulado el seguro de vida.

¿Quién se beneficia del seguro asociado a la hipoteca?

Al titular de la hipoteca le corresponde la designación de los beneficiarios del seguro, que probablemente recaerá en su pareja y su familia, pero también puede ser en terceras personas.

La aseguradora cubrirá todo el capital de la deuda correspondiente en caso de defunción del titular. De esta manera, los beneficiarios no se tendrán que hacer cargo de los pagos pendientes y no tendrán el riesgo de perder su hogar.

¿Y si el titular de la hipoteca no ha contratado un seguro de vida asociado?

Existen tres vías para afrontar la situación de desprotección de los herederos causada por la inexistencia de un seguro de vida del titular del préstamo:

  • Aceptar la herencia de la vivienda y continuar pagando las deudas de la hipoteca.
  • Aceptar la herencia y cubrir la deuda pendiente con otros bienes heredados. Pero puede ser que estos bienes no basten para pagar toda la deuda.
  • Rechazar la herencia, y de esta manera no han de seguir pagando la hipoteca, pero, lógicamente, tampoco se benefician con la vivienda.

Ninguna de las alternativas anteriores es deseable por los herederos, lo que nos invita una vez más a reflexionar sobre la importancia de contratar un seguro de vida conjuntamente con una hipoteca.

¿En qué nos debemos fijar cuando contratamos un seguro de vida?

En primer lugar, no solo en la cantidad que se paga por el seguro. Hay algunos que funcionan como tarros de miel, porque se publicitan como extraordinariamente baratos, y muchas personas los acaban contratando simplemente por ser muy económicos, sin haber comprobado sus coberturas. Recuerda siempre: para comparar seguros hay que fijarse en los precios y las coberturas de manera conjunta.

¿Puedo dar de baja mi seguro?

Sin duda. Recuerda que un seguro no es como una hipoteca. No debes dinero a nadie, y por lo tanto te puede dar de baja cuando lo desees.

Si contratas un seguro tienes derecho a desistir de él durante los catorce días naturales desde el momento de la contratación, es decir, a arrepentirte y ejercer tu derecho a renunciar a él. Lo tienes que comunicar a la aseguradora mediante carta o burofax, porque así queda constancia de la notificación. Esta regla se aplica a todos los seguros, pero en el caso de los de vida, el plazo se amplía hasta los treinta días.

¿Y si ya ha transcurrido el plazo máximo de que dispongo para arrepentirme de una contratación?

Simplemente debes comunicar a la aseguradora y al banco la no renovación un mes antes del vencimiento de la póliza. Es muy recomendable que lo hagas a los dos, con lo que evitas que, por una negligencia de uno o de la otra, el seguro continue vigente. Así lo establece la ley: el consumidor, si quiere cancelar el seguro, está obligado a notificarlo con un mes de antelación al vencimiento anual de la póliza.

Consejos para el seguro de vida

Fíjate en las coberturas

Algunas pueden ser muy aconsejables e interesantes, y fácilmente nos podrían pasar desapercibidas; en cambio, otras son más prescindibles y las podemos desestimar.

Cuando haya dos titulares, asegura el 100 % o bien un porcentaje ligado a los ingresos de cada uno

La práctica ideal es que cada titular asegure el 100 % del capital de la hipoteca. De esta manera, en caso de defunción de un titular, el otro, o sus descendientes, tendrán la hipoteca liquidada y, por tanto, la vivienda pagada. Pero debemos ser conscientes de que esto, en cualquier caso, dependerá de la disponibilidad económica de los titulares, porque asegurar el 100 % supondrá una prima más elevada.

En el caso de que los titulares decidan no asegurar el 100 %, es muy recomendable que el porcentaje esté de acuerdo con los ingresos de cada uno, de modo que, si fallece el titular con el sueldo mayor, quede liquidada una parte más importante de la deuda de la hipoteca.

Recorre a las aseguradoras de prestigio y solvencia

Es mejor recorrer a empressas que demuestren experiencia y solidez. Que dispongan de una trayectoria dilatada en el mundo de los seguros y una cartera extensa de clientes satisfechos.

En este sentido, podemos recomendar a Zurich de los cuales somos agentes exclusivos, porque tiene más de 130 años de experiencia al servicio de las necesidades de miles y miles de clientes. Puesto que se trata de una compañía muy robusta y de ámbito internacional, nos aseguramos de que dispone de productos con buenas coberturas y siempre garantizadas.

Los seguros personalizados son ideales

No aconsejamos firmar un seguro estándar, sino personalizado. Para ello te tienes que fijar muy bien en las coberturas, que serán más o menos interesantes según las personas.

Situs circunstancias o necesidades varían, también lo tendría que hacer el seguro

El seguro no ha de tener una póliza estática y inalterable, sino que conviene adaptar sus condiciones, en cuanto a capital y a coberturas, a tus necesidades y circunstancias cambiantes.

Reflexiona bien sobre el capital que necesitarán los beneficiarios

El capital ha de bastar para cubrir las necesidades de los beneficiarios, pero tampoco nos podemos dejar llevar por la exageración que nos conduzca a pagar una prima excesiva.

Tienes que reflexionar con calma sobre este punto. Seguramente los beneficiarios necesitarán suficiente capital para cubrir sus necesidades económicas durante varios años, hasta que se hayan recuperado de la pérdida de la persona estimada.

Si tienes hipoteca, deudas, etc., lo habrás de considerar conjuntamente. También tendrás que tener en cuenta a todas las personas que están a tu cargo. Debes designar a tus beneficiarios.

Contesta con total sinceridad los cuestionarios de salud

Llenar estos cuestionarios es condición indispensable de los seguros de vida. Se han de contestar con total sinceridad, ya que si la aseguradora detecta la existencia de mentiras o la ocultación de datos importantes, como enfermedades, estilos de vida peligrosos o hábitos de vida no saludables, puede negarse a pagar la indemnización pactada a los beneficiarios.

Lee bien toda la póliza

Tienes que leer y entender perfectamente toda la póliza. Así evitarás sorpresas, como por ejemplo que la compañía se niegue a pagar la indemnización en determinadas circunstancias.

Completa el seguro: protégete también contra la invalidez

Muy importante: de modo complementario al seguro de vida, conviene contratar adicionalmente la cobertura para el caso de invalidez total permanente. Porque, si no lo hacemos así y sucede lo imprevisible, ¿quién cuidará y dará estabilidad económica a nuestros seres queridos?

Cuenta con nosotros

Desde Hipotecas Plus te podemos dar los mejores consejos sobre los seguros de vida que cubrirán tus necesidades particulares.

No dudes en contactar con nosotros. Te ayudaremos a conseguir la hipoteca con condiciones mejoradas respecto de las que se pueden encontrar en el mercado, y también te asesoraremos en el ámbito de los seguros, ya que el mundo hipotecario y el asegurador están vinculados estrechamente.




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