Reunificación de deudas, reduce la cuota mensual

Reunificación de deudas, reduce la cuota mensual

21 julio, 2022 | M Aparicio


La reunificación de deudas consiste básicamente en agrupar todos los préstamos e hipotecas que tengamos en un solo préstamo.

El objetivo esencial de la reunificación es conseguir que la cuota resultante del nuevo préstamo sea mucho menor que la suma de todas las cuotas que teníamos con las anteriores entidades acreedoras.

La acumulación de diversos préstamos lleva a muchas personas y familias a estar muy endeudadas destinando una gran parte de sus ingresos al pago de todas las cuotas.

El sobreendeudamiento supone un gran agobio económico para quien lo sufre y puede llevar a muchos ciudadanos a no poder vivir una vida digna e incluso a ocasionarles trastornos psicológicos o emocionales como ansiedad o depresión.

Educación financiera

Lamentablemente no es difícil caer en el sobreendeudamiento, incluso teniendo una buena educación financiera, aunque esta puede ayudar mucho a evitarlo.

Vamos a poner un ejemplo de cómo puede producirse un sobreendeudamiento y comprobaremos que puede suceder de un modo relativamente sencillo:

Normalmente necesitamos financiación para adquirir una vivienda y entonces firmamos una hipoteca.

Comprar un vehículo también requiere generalmente de un préstamo y con su compra adquirimos su respectiva cuota mensual.

Quizás utilicemos tarjetas de crédito para poder pagar más cómodamente muebles y electrodomésticos.

Pueden surgir imprevistos, como gastos para solucionar problemas de salud, por ejemplo, asistencia dental; pueden sobrevenirnos reparaciones importantes o urgentes en nuestro hogar o vehículo y ellas pueden requerir de un nuevo préstamo. 

Además, no es nada difícil que en alguna crisis económica e incluso fuera de ella perdamos el trabajo o nos recorten el sueldo.

Los gastos han ido aumentando paulatinamente y los ingresos se han reducido.

El sobreendeudamiento ya se encuentra sobre nosotros.

La educación financiera que consiste en saber manejar adecuadamente nuestras finanzas, nuestra economía personal y familiar, resulta fundamental y debería formar parte del currículum de todo el sistema educativo.

Pero no es así, y es algo a lamentar. La educación financiera no erradicaría todos los sobreendeudamientos que aparecen sin cesar en muchas familias y empresas, pero sí que ayudaría de forma significativa a reducirlos.

Aprender a tener una buena salud financiera, cuidarla y saber mantenerla para vivir sin futuros agobios económicos es crucial y no debería aprenderse a base de arruinarse primero.

La administración educativa tiene aquí un ámbito esencial al que dedicarle atención.

La reunificación de deudas como solución al sobreendeudamiento

Afortunadamente, existen soluciones para salir de la angustia económica que provoca el sobreendeudamiento y una de ellas es la reunificación de deudas.

La reunificación de deudas nos permite salir del sobreendeudamiento y del estrés económico, al convertirse todas nuestras deudas en una sola y con una cuota mucho más baja y asumible que la suma de todas las cuotas anteriores.

Pero debemos de ser muy conscientes de que tiene un precio. ¿Cuál es su contrapartida? Que tu deuda no solo no desaparece, sino que te endeudas más.

Se necesita alargar el tiempo para pagar las deudas. Al aumentar el plazo, la deuda se redistribuye entre muchas más mensualidades, quedando una única cuota más reducida, pero evidentemente pagando más intereses y reduciéndose más lentamente la deuda.

La máxima siempre es la misma, cuanto más largo sea el plazo que necesitemos para liquidar la deuda, más intereses pagaremos.

También puede ocurrir que algunos de los préstamos anteriores, los hayamos firmado a un TAE más alto que el nuevo préstamo, lo que ayudará mucho más a que la nueva cuota única sea más reducida.

Pero finalmente, pagaremos más intereses porque para poder conseguir una cuota baja en una situación de asfixia económica, será necesario alargar el plazo.

Qué requisitos exigen las entidades financieras para unificar los préstamos

Escasas son las entidades financieras que aceptan la reunificación. Incluso hay entidades que se niegan a refinanciar los préstamos que han concedido previamente.

Distinguimos 3 tipos de reunificación de préstamos que pueden ser viables y solicitan los clientes:

  1. Aquellos que aportan su vivienda como garantía y tienen todos los préstamos pagados al día, pero quieren reducir la cuota mensual para tener mayor calidad de vida. ¿Qué va a pedir el banco?
    1. Que la vivienda que se aporta en garantía no tenga hipoteca o que la suma de la hipoteca y los préstamos sea inferior al 70% u 80% del valor señalado por la tasación.
    2. Que la cuota resultante a pagar sea igual o inferior al 35% de los ingresos del solicitante.
    3. Demostrar mediante la aportación de los movimientos de la cuenta y recibos que los préstamos están pagados en tiempo y en forma. Para ello el banco solicitara los 6 ó 12 últimos recibos.
    4. El tipo de interés y plazo que nos ofrecerán será el del mercado de cada momento.
  1. Aquellos que aportan su vivienda como garantía, pero figuran en el registro de morosidad ( ASNEF-EQUIFAX, el Registro de Aceptaciones Impagadas o RAI, que depende del Centro de Cooperación Interbancaria- CCI, Dun & Bradstreet y Experian Bureau de Crédito (Badexcug). Este tipo de hipoteca se solicita a una empresa especializada. ¿Qué va a pedir?
    1. Que la vivienda que se aporta como garantía no tenga hipoteca o que la suma de la hipoteca y de los préstamos sea inferior al 40% ó 50% de tasación.
    2. Que la cuota resultante a pagar sea igual o inferior al 35% ó 40% de los ingresos.
    3. El tipo de interés y plazo que nos ofrecerán estará entorno el 10% ó 12% y un plazo que puede llegar a ser de hasta 20 años.
  1. Aquellos que no pueden o no aportan su vivienda como garantía, tienen todos los préstamos pagados al día y quieren unirlos en un solo pago. ¿Qué va a pedir el banco?
    1. Que la cuota resultante a pagar sea igual o inferior al 35% de los ingresos del solicitante.
    2. Demostrar mediante la aportación de los movimientos de la cuenta y recibos que los préstamos están pagados en tiempo y en forma y para ello el banco solicitara los 6 ó 12 últimos recibos.

Requisitos básicos de la reunificación de préstamos

  1. Tener contrato de trabajo indefinido desde hace al menos 1 año.
  2. Si eres autónomo o empresario, debes demostrar que lo eres de forma continuada por lo menos desde hace 2 años. Además, tienes que demostrar que tienes beneficios.
  3. Sólo se reunifican deudas con entidades financieras, deudas con familiares que no podemos acreditar es complejo que nos las acepten. Esto se considera liquidez y en estas circunstancias no la quieren ofrecer.
  4. El tipo de interés que se ofrece para la reunificación de préstamos suele ser más alto que en una hipoteca normal y mucho más si acudimos a un inversor. En el caso de reunificación de préstamos será más alto que los tipos de interés estándar que dan para los préstamos.
  5. La reunificación tiene que servir para tener pagos más pequeños y realizar una vida sin angustias por el número de pagos. No puede servir para volver a endeudarse y volver a la misma situación ya que no tendremos una segunda oportunidad.

A veces, la mejor solución es vender la vivienda y empezar de nuevo y esto tiene las siguientes ventajas:

  • Al vender cancelas todos tus préstamos y por lo tanto no te endeudas más.
  • Al solicitar una nueva hipoteca para comprar una vivienda, te van a ofrecer un tipo de interés mucho mejor que si solicitas una hipoteca para reunificar.

Reunificación de deudas para empresarios que precisan liquidez

Las empresas también pueden experimentar momentos de tensión económica y precisar de liquidez. Gestionar una empresa es una tarea compleja y pueden aparecer fácilmente situaciones de falta de tesorería.

En estos casos, el empresario puede encontrar una salida a través de la reunificación o refinanciación.

La circunstancia óptima en este caso sería que el empresario dispusiera de una segunda vivienda y a través de ella lograr liquidez para resolver una tensión puntual de escasa liquidez.

Esta segunda vivienda podría ser ideal, para conseguir a través de ella un préstamo que reunificara todas las deudas, resolver eficazmente su problema de tesorería puntual y la empresa seguir funcionando.

El mercado de la vivienda está al alza siendo el momento óptimo para vender

Nos encontramos actualmente en un gran momento para vender una vivienda ya que los precios vuelven a estar en alza y en máximos.

La venta de pisos se encuentra en niveles no contemplados desde 2007 y los precios reflejan la misma tendencia. Actualmente, comprar un piso en España, es un 8,5% más caro que hace un año según los datos del INE.

¿Por qué está subiendo tanto el precio de la vivienda? Una de las razones es la clásica y fundamental de la oferta y de la demanda. Hay mucha demanda de compra de pisos y poca oferta y esto es una circunstancia básica que provoca el encarecimiento. Otro motivo es la alta subida de precios en los costes de construcción.

Nos encontramos ahora con un nuevo boom para comprar vivienda como en 2007, pero con la importante diferencia que ahora hay una importante escasez de stock, es decir, mucha gente quiere comprar vivienda, pero existen pocos vendedores.

Esta situación de mucha demanda y poca oferta nos ha conducido a una tensión de precios provocando que llevemos más de 30 meses consecutivos en los que el precio de la vivienda no cesa de subir.

Y ahora además con el encarecimiento de los costes de construcción, se elevan todavía más los precios de venta de las viviendas.

De cualquier manera, nos encontramos en un momento ideal para la venta de vivienda con el objetivo de resolver los problemas de agobio económico que puedan sufrir actualmente familias o empresas.

Qué gastos conlleva la reunificación de deudas

A continuación, detallamos los gastos que conlleva:

  1. Tasación bancaria. Hay que mandar a valorar la vivienda. Su coste dependerá del valor de la vivienda, de entre 350 € a 1.000 €.
  2. Todos los préstamos o hipotecas, casi siempre tienen una comisión por amortización anticipada total, que puede variar entre 0 hasta un 2% del capital pendiente de pagar.
  3. En el caso de las hipotecas, es necesario realizar la cancelación registral cuyo coste puede ser sobre unos 1.000 €.
  4. Comisión de apertura de la nueva hipoteca.
  5. Contratación del seguro de hogar.
  6. Contratación del seguro de vida.
  7. Honorarios de la consultora hipotecaria.

¿Qué bancos ofrecen reunificar deudas?

Son pocos los bancos que aceptan la reunificación de deudas y los que hay estudian caso por caso, no hay estándar como es el caso de las hipotecas para compra de vivienda.

Existen algunas entidades financieras que ofrecen la reunificación de deudas, pero no suelen ser los bancos tradicionales.

Algunas entidades que lo posibilitan son ING, a través de su préstamo Naranja, y entidades especializadas en la concesión de créditos, como Banco Cetelem.

Es muy importante examinar con cuidado todas las posibilidades ya que el tipo de interés que ofrecen las diferentes entidades puede variar bastante.

Nuestra advertencia o consejo es saber antes de reunificar deudas que, aunque la reunificación de deudas aligerará de forma muy importante el coste mensual de nuestros préstamos, también los aumentará a la larga.

Resulta muy conveniente analizar de forma muy detenida todos los costes que tendremos que hacer frente por el mismo proceso, así como el gasto final que implicara haber aumentado el plazo de nuestra deuda.

¿Qué puedo hacer para unificar deudas?

Como hemos comentado anteriormente es necesario cumplir una serie de requisitos para poder optar a la reunificación de deudas.

Si te encuentras excesivamente endeudado posiblemente te denieguen la reunificación en todas las entidades financieras.

Si no te conceden la reunificación de deudas por un endeudamiento excesivo, tendrás que conseguir bajar la deuda total lo máximo posible hasta que te sea posible poder optar a ella.

Método bola de nieve para reducir la deuda

Lo mejor es que hagas un estudio detallado de todos tus préstamos, a cuánto asciende cada cantidad adeudada, cuota que pagas por cada uno de ellos, y sus plazos restantes.

Si nos deniegan la reunificación podemos utilizar el denominado método bola de nieve.

Consiste en ir eliminando todos los préstamos uno a uno, y el dinero que nos queda libre tras deshacerse de cada préstamo se utiliza para liquidar el siguiente con más facilidad.

Fíjate especialmente en aquellos préstamos en los que te queda menos plazo para finalizarlos y en aquellos que tengas una deuda más pequeña.

¿Cómo conseguir préstamo para pagar deudas?

Nos encontramos con un endeudamiento excesivo por lo que no nos conceden la reunificación de deudas. Necesitamos entonces aligerar nuestra deuda global, para conseguir lo más pronto posible la concesión del préstamo reunificador.

Lo ideal sería que conseguir alguna vía extra de ingresos y que tratáramos de ir amortizando capital de aquel préstamo con la menor deuda. El objetivo es lograr tener una cuota menos a la que hacer frente y más ingresos libres.

Una vez hemos liquidado uno de los préstamos, revisaremos cual es el siguiente en menor cuantía para poder afrontarlo.

Ahora estaremos en mejores condiciones de liquidar este segundo préstamo mediante amortizaciones anticipadas, pues ya nos hemos desembarazado de una de las cuotas, y disponemos de más dinero libre para poder liquidar más pronto el segundo préstamo.

Esta estrategia llamada método bola de nieve, sería ideal llevarla hasta el final, es decir, conseguir liquidar toda nuestra deuda haciendo crecer nuestro dinero libre a medida que nos vamos librando préstamo a préstamo.

Puede ser muy difícil y largo el proceso de liquidar toda la deuda con este método, pero podemos utilizarlo al principio y después de habernos deshecho de una parte de la deuda, acceder a la concesión por parte de las entidades financieras de la reunificación.

Cuanta menos deuda tengamos, más se nos abrirán las puertas a la concesión de la reunificación. El reducir nuestra deuda también nos ayudará a conseguir una cuota más pequeña con la reunificación.

Al tener un abanico más grande de entidades financieras abiertas a la concesión, podremos escoger aquella que nos ofrezca mejores condiciones.

¿Qué es mejor pagar deuda grande o pequeña?

El método bola de nieve nos indica hacer frente primero a las deudas pequeñas. ¿Es entonces mejor, liquidar primero una deuda pequeña, que una grande en una situación de sobreendeudamiento?

Absolutamente. Pagar deudas pequeñas es más fácil, más rápido y por tanto nos deja ingresos libres más pronto para seguir después con la siguiente deuda más pequeña.

Además, librarse de una deuda en una situación de angustia económica anima bastante y aquí la psicología también juego un papel fundamental. Lo peor que podemos hacer siempre ante situaciones difíciles es dejarnos llevar por la angustia o el miedo y derrumbarnos.

Debemos saber buscar los logros y acabar con una deuda, aunque sea pequeña será una victoria que nos dará fuerzas para seguir adelante.

Ejemplo práctico de reunificación de deudas

Exponemos a continuación un hipotético caso de estrés económico en el que el consumidor tiene que hacer frente a 6 deudas simultáneamente entre hipoteca y préstamos personales.

Aquí os mostramos una imagen ilustrativa que muestra las dimensiones de cada deuda, detallándose la cantidad adeudada, cuota mensual y plazo restante.

Deuda A: Se trata de una hipoteca, con un capital pendiente de 70.000 €, una cuota mensual de 297 € y un plazo restante de 25 años (300 mensualidades pendientes).

Deuda B: Préstamo personal con 15.000 € pendientes de amortizar, una cuota mensual de 790 € y un plazo restante de 20 meses.

Deuda C: Préstamo personal. También restan 15.000 € por amortizar. La cuota en este caso es de 205 € y restan 96 mensualidades.

Deuda D: Préstamo personal. 10.000 € faltan por amortizar. La cuota mensual es de 180 € y restan 72 mensualidades.

Deuda E: Préstamo personal. Restan 6.000€ por amortizar. La cuota es de 268 € y restan 24 pagos.

Deuda F: Préstamo personal. Quedan 4.000 € por amortizar, con una cuota de 346 € y un plazo restante de 12 meses.

Visión general

La deuda total es de 120.000 €. Y el pago mensual por todas ellas es de 2.087 €. Se trata de un pago total muy alto, excesivo y difícilmente asumible para una economía familiar media.

El agobio económico se podría reducir drásticamente si se logrará una reunificación de deudas. Pero no nos precipitemos, estudiemos con detenimiento la situación.

La deuda A, a pesar de ser la más elevada, 70.000 €, al tratarse de una hipoteca se encuentra muy bien distribuida en el tiempo, ya que restan 25 años y la cuota es relativamente baja: 297 €.

A las deudas B, E y F les resta poco plazo de amortización, 20, 24 y 12 meses respectivamente. Llama especialmente la atención, la deuda F, pues solo le resta un año de amortización, la cantidad adeudada es la más pequeña, pero la cuota mensual es elevada: 346 €.

Posibles planes de actuación para aliviar la tensión financiera

Plan A: No reunificar

Somos conscientes de que un sobreendeudamiento supone una situación económica muy estresante y bastante insufrible para quien la tiene que vivir.

Pero si existiera un mínimo resquicio de posibilidad de no realizar la reunificación deberíamos evitarla. ¿Por qué?

Porque con la reunificación la deuda no se reduce ni en un euro, al contrario, te endeudas más. Desaparece el agobio financiero, pero tiene la contrapartida de que pagas más por tu deuda.

Alargas el tiempo de amortización para que la cuota única resultante sea bastante reducida en comparación con la suma de las cuotas actuales. Ello implica el pago de más intereses por el mismo dinero que debías.

En nuestro ejemplo, en tan solo 12 meses, la deuda se reduciría en 346 €, ya que se habría liquidado la deuda F. En 20 meses, el alivio económico sería todavía mayor, ya que a estos 346 € libres de la deuda F, se le añadirían 790 € libres de la deuda B.

Nos encontraríamos ya con 1.136 € libres, más de la mitad de la cantidad resultante de sumar todas las cuotas. Y tan solo 4 meses más tarde, se acabaría con la deuda E, con lo que 269 € también estarían libres.

En nuestro ejemplo se trataría de aguantar, si pudiera ser, 2 años. Si el consumidor logrará una vía extra de ingresos, tal vez podría aplicar el método bola de nieve, y empezar liquidando la deuda más pequeña, la F.

Solo con liquidar los 4.000 euros, contaría con 346 € para poder ir anticipando el pago de la segunda deuda más pequeña, la E.

Si aplicamos el método bola de nieve, siempre habría que comenzar por las deudas más pequeñas, para deshacerse más fácil y rápidamente de ellas. Y al ir liquidando las deudas pequeñas, lograr más ingresos libres para hacer frente a las siguientes deudas ya más abultadas.

En el método bola de nieve y en nuestro hipotético caso, nos olvidaríamos de la deuda A, ya que es una deuda muy elevada, y si vivimos una situación de estrés económico difícilmente podremos liquidar 70.000 €. Además, aunque lo hiciéramos, seguiríamos estresados financieramente, ya que simplemente nos habríamos librado de 297 € mensuales, de los 2.087 que supone la suma total de todas las cuotas.

También, con este método deberíamos olvidarnos de abordar la deuda B, ya que seguramente en ella, se están pagando ya pocos intereses, la cuota mensual es muy elevada y solo restan 20 mensualidades. Es mejor dejar que vaya transcurriendo el tiempo con la deuda B, porque pronto quedará amortizada y mientras esto sucede ir liquidando las deudas más pequeñas y por tanto más asequibles.

Con el método bola de nieve, tendríamos que liquidar las deudas en el siguiente orden: F, E, D, C, B y A.

Plan B: Realizar la reunificación sin hipoteca

En este caso, reunificaríamos las deudas B,C,D,E y F y dejaríamos la hipoteca, la deuda A, fuera de la reunificación. Se trataría de conseguir un préstamo de reunificación de deudas por 50.000 €.

Si no supone hipoteca, generalmente se puede conseguir hasta un plazo de 10 años en el préstamo de reunificación de deudas.

También nos lo pueden ofrecer a menos plazo, pero si el objetivo que buscamos es que la cuota sea mucho más reducida que la suma de las cuotas de los préstamos que se van a reunificar, la cantidad de plazos de amortización tendrá que ser elevada.

El interés que nos aplicarán dependerá de nuestra solvencia económica, pero al tratarse de una reunificación de deudas normalmente superará el 9% TAE. Teniendo en cuenta todos estos factores, por un préstamo de 50.000 para reunificar deudas la cuota aproximada será de 675 €.

Al no tocar el préstamo hipotecario, resultará que pagaremos 675 € más la cuota de la hipoteca, que es de 297 €. El total será de 972 €, que frente a los 2.087 € iniciales, supondrá una reducción aproximada del pago mensual del 53%, al dejar de pagar mensualmente 1.115 €.

Plan C: Realizar la reunificación con hipoteca

Otra posibilidad sería reunificar los préstamos ampliando la hipoteca. La ampliación del préstamo hipotecario con el fin de reunificar las deudas puede ser una gran solución para librarnos del sobreendeudamiento.

El problema principal es que los bancos suelen negarse a ello y seguramente deberemos recurrir a una bróker experto como nosotros.

Además, al estar nuestra vivienda hipotecada, el valor de la misma deberá ser los suficientemente alto para cubrir con creces los préstamos que deseamos reunificar teniendo en cuenta la deuda hipotecaria que todavía existe.

En nuestro caso, si todavía hay una deuda hipotecaria de 70.000 euros y una deuda en préstamos personales de 50.000, el valor de la vivienda deberá al menos llegar a los 150.000 €, teniendo en cuenta que solo nos concederán el 70 u 80% del valor de la tasación. Y solo nos concederán del 40 al 50% del valor de la tasación, si nos encontramos en listas de morosidad.

Volviendo a nuestro ejemplo, sería una solución excelente si se pudiera lograr, ya que pasar de deber 70.000 € a 120.000 € en nuestra deuda hipotecaria, significaría pasar de una cuota de 297 € a otra de 509 €.

Pasar de pagar 2.087 € por todas las deudas sumadas, a 509 €, supondría un ahorro mensual de 1.578 €, es decir, una reducción aproximada del pago mensual del 76%.

Es una solución muy buena, pero debemos de saber que no hemos reducido nada la deuda, seguimos debiendo el mismo capital, pero por más tiempo y ello supone que nos hemos endeudado más pues vamos a pagar muchos más intereses.

Esta solución presenta muchas dificultades, y es difícil de conseguir, pero no imposible. Seguramente, necesitaremos ayuda de un bróker hipotecario, que implicará un coste, además de la tasación.

También debemos de saber que el tipo de interés y plazo de la antigua hipoteca nos lo pueden cambiar para adaptarse al del mercado actual.

Muchas veces el tipo de interés que se ofrece es mayor que el de una hipoteca normal y si debemos recurrir al capital de un inversor privado mucho más.

Plan D: Vender la hipoteca y empezar de nuevo

Con el dinero conseguido de la venta, cancelas todos tus préstamos y también evidentemente la hipoteca.

Estas libre de deudas y de esta manera, te encuentras con la posibilidad de que los bancos te ofrezcan mejores condiciones para tu nuevo hogar accediendo a la concesión de una nueva hipoteca.

La nueva hipoteca tendrá condiciones seguramente mucho mejores que si pides una hipoteca con el fin de reunificar deudas.

Después de poner fin al sobreendeudamiento

Si has conseguido superar una situación de sobreendeudamiento, recurriendo o no a la reunificación de deudas, suponemos que habrás aprendido muchas cosas que te ayudarán a no cometer errores en el futuro.

Una vez que te has librado del agobio económico, es importante reflexionar sobre la importancia vital de tener una economía personal saneada.

Es crucial elaborar un presupuesto de gastos personal o familiar con el fin de tener bajo control lo que gastamos, detectar vías de fugas de dinero por compras de bienes o servicios que realmente no necesitamos. Son gastos superfluos que van mermando nuestra economía y son fácilmente prescindibles.

Si vivimos sin estrés económico, podemos destinar una parte de los ingresos al ahorro. El ahorro es fundamental y lo comprobaremos pronto:

  • Cuando necesitemos realizar una compra importante: un nuevo vehículo, una reforma en el hogar… podremos hacer uso de una parte de nuestros ahorros, necesitando menos financiación e incluso ninguna, con lo que el gasto evidentemente será mucho menor.
  • Nos olvidaremos de tener que pagar cuotas por un préstamo personal. Los préstamos personales tarde o temprano dan la sensación de que son interminables y nos dejan menos ingresos libres durante mucho tiempo.

Además de ahorrar, es importante saber invertir. Es importante huir de inversiones de alto riesgo si no contamos con los conocimientos y la experiencia necesaria, y, aun así, muchas veces son totalmente desaconsejables.

Podemos invertir en aquellos productos financieros que nos garanticen el total o una gran parte del capital invertido y siempre con dinero que sepamos que no vamos a necesitar.

Tampoco debemos de recurrir al uso y abuso de tarjetas revolving, con intereses elevados y pequeña cuota mensual de amortización. El pago de la deuda se hará interminable y es una forma fácil de volver a iniciar otro camino hacia una nueva espiral de endeudamiento.

Si has realizado una reunificación de deudas, con tu economía ahora fuera de peligro es importante que vayas destinando una parte de tus ahorros a realizar amortizaciones anticipadas del nuevo préstamo.

Tras cada amortización estarás más libre de deuda y sentirás la tranquilidad de tener tus finanzas cada vez más bajo tu control. Te sentirás paulatinamente más dueño de tus ingresos, y podrás llevar una vida digna y totalmente alejada del estrés económico.




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