Cómo refinanciar tu hipoteca para ahorrar dinero
22 noviembre, 2023 | M Aparicio
Normalmente una hipoteca supone una relación a largo plazo con el banco y durante tanto tiempo seguramente atravesaremos por diversas circunstancias y situaciones económicas en las que puede ser que tengamos que plantearnos refinanciar nuestra hipoteca.
Lo más importante, es que la refinanciación de la hipoteca se haga bien para que resulte lo más beneficiosa posible para ti. Con el fin de ayudarte en este cometido hemos elaborado desde Hipotecas Plus este artículo, con toda la información y experiencia que tenemos.
Cuando firmamos una hipoteca podemos tener la sensación de que estamos contrayendo un compromiso inmutable, pero no es así. La realidad es que las condiciones de tu préstamo hipotecario pueden ser moldeadas para adaptarse a tus necesidades financieras cambiantes.
¿En qué consiste la refinanciación de la hipoteca?
El refinanciamiento de una hipoteca implica modificar las condiciones de tu préstamo hipotecario con el objetivo de mejorarlas o, en algunos casos, solicitar más dinero. Dependiendo de cómo realices esta operación, se le da un nombre diferente:
- Novación: Este proceso se refiere a la modificación de las condiciones de tu hipoteca sin cambiar de entidad financiera. Aquí, negocias con tu actual entidad financiera las nuevas condiciones. Sin embargo, ten en cuenta que lo que propongas y lo que la entidad acepte pueden no coincidir. Cambiar de tasa de interés o tipo de interés (de variable a fijo) podría no ser sencillo. Se trata de una negociación, y es mejor que dispongas de mucha información y si puede ser consigue ayuda experta. ¡Ya sabes!: la banca siempre gana, o al menos siempre lo intenta.
- Subrogación: La subrogación implica cambiar tu hipoteca de una entidad financiera a otra para obtener mejores condiciones. Esto suele ser más común en hipotecas antiguas que se firmaron en momentos en que las condiciones del mercado eran menos favorables. Sin embargo, esta opción tiene ciertas limitaciones, ya que solo te permite modificar el tipo de interés, comisiones, vinculaciones y plazo del préstamo, pero no te permite solicitar más dinero.
Vamos a explicar todo aquello que puedes cambiar a través de una subrogación:
- El tipo de interés: con la subrogación de hipoteca puedes cambiar el interés con la finalidad de que tu hipoteca te resulte más barata. También podrías pasar del índice IRPH al Euribor, pues el IRPH por su fórmula de cálculo es más alto que el Euribor, y también podrás cambiar de hipoteca variable a fija o viceversa.
- Eliminar cláusulas perjudiciales o abusivas: en los años de la burbuja económica se introdujeron en muchos contratos cláusulas abusivas que con el nuevo contrato en la nueva entidad podrás librarte de ellas, como la cláusula suelo, la de altos intereses de demora, la cláusula del redondeo al alza…
- Los productos vinculados y las comisiones: en el contrato puedes tener establecidas comisiones como es el caso de la amortización anticipada y librarte de ellas en el nuevo banco o puedes estar pagando productos vinculados con el que te otorgaron una hipoteca bonificada en su día.
Con la subrogación en el nuevo banco puede ser que te libres de estos productos vinculados y aun así lograr un tipo de interés mejor que el que tenías con la primera entidad
- El plazo: la subrogación también puede ser una buena estrategia para reducir o ampliar el plazo restante de la hipoteca. Si lo amplias conseguirás una cuota más asumible, si reduces el plazo tu hipoteca finalizará antes.
Ten cuidado con las nuevas condiciones que firmes y trata de conseguir una situación lo más beneficiosa posible para ti. Reducir la cuota a cambio de asumir más plazo puede librarnos de agobios económicos, pero no debemos hacerlo a cualquier precio. Puede ser que reduzcas poco tu cuota a cambio de mucho más tiempo de duración de la hipoteca y muchos más intereses, lo que se traducirá en un gran beneficio para la entidad y un perjuicio sin duda para ti.
- Hacer una nueva hipoteca: Esta modalidad de refinanciación se está convirtiendo en una estrategia cada vez más utilizada.
Su atractivo radica en que, en este caso, con la nueva hipoteca se puede hablar de todo, es decir, puedes renegociar todas las condiciones, todas las que permite la subrogación, pero además el capital de la hipoteca, lo que significa que podrás solicitar más dinero o conseguir el dinero que ya habías amortizado en la antigua hipoteca.
La elección del método dependerá de tus objetivos al refinanciar tu hipoteca.
¿Cuáles son los requisitos para refinanciar una hipoteca?
Los requisitos para refinanciar una hipoteca son esencialmente los mismos que para adquirir una hipoteca. La entidad financiera analizará tus ingresos, estabilidad laboral y la vivienda que deseas refinanciar. También evaluará si estás al corriente en los pagos de la hipoteca actual, ya que quieren asegurarse de que seas un pagador confiable.
En última instancia, las entidades buscan prestar a clientes que sean estables y tengan ingresos suficientes para afrontar el nuevo préstamo sin problemas. Desde Hipotecas Plus siempre te recomendamos que adoptes un estilo de vida ahorrativo y que intentes tener, sin contar con la hipoteca, las mínimas deudas pendientes en forma de líneas en tarjetas de crédito o préstamos personales.
A la banca les encanta las personas ahorradoras. A ellas les abre sus puertas y como persona con ahorros puedes conseguir no solo que te concedan la hipoteca, sino que te ofrezcan mejores condiciones.
¿Por qué considerar la refinanciación de tu hipoteca?
Hay diversas razones para refinanciar tu hipoteca, pero la más común es mejorar las condiciones del préstamo y ahorrar dinero a lo largo del tiempo. Además, puedes optar por cambiar de una tasa de interés variable a fija o agregar titulares adicionales al préstamo.
También puedes estar interesado en reducir tus pagos mensuales. Si este es tu caso, refinanciar el préstamo para extender el plazo de pago puede ser la solución. Pero ¡¡ojo!! Cuando hacemos este tipo de operación nos endeudamos al pasar los préstamos de corto plazo a largo plazo y eso hace que paguemos más intereses.
Otra posibilidad es utilizar el refinanciamiento para financiar otros proyectos, como la renovación de tu hogar o la consolidación de deudas. Aunque existen préstamos personales para estos fines, generalmente son más costosos que una hipoteca. Sin embargo, en estos casos, ten en cuenta que la mayoría de las entidades te permitirán rehipotecar la vivienda hasta un máximo del 80% de su valor de compra.
Refinanciar tu hipoteca es una decisión que debe tomarse con cuidado. Ya sabes que en la banca son muy expertos y utilizaran toda su experiencia a su favor. Así que no actúes ni firmes a la ligera, utiliza toda la precaución posible y tú debes ser el mejor experto en tu economía personal.
La refinanciación siempre debe beneficiarte en términos de ahorro y tus ahorros deben superar los costos asociados a la operación. Tanto la novación como la subrogación y la firma de una nueva hipoteca conllevan costos y comisiones que debes tener en cuenta. A continuación, te explicamos los posibles costos según las diferentes modalidades de refinanciación.
Costos de la refinanciación de la hipoteca
- Novación de hipoteca: Se debe revisar la escritura para saber la comisión por novación. Su precio va desde el 0% al 1% sobre el capital que te reste de pagar tu hipoteca. Seguramente también tendrás que pagar la tasación de la vivienda, si buscas con la novación una rebaja en el tipo de interés o quieres ampliar el capital. El coste de la tasación suele ser entre 250 y 300 €.
- Subrogación de hipoteca: Aquí la tasación te la va a pedir el nuevo banco con el que subrogues tu hipoteca: el coste de la tasación varía normalmente entre 250 o 300 €. Existe la comisión por subrogación que deberás abonar al antiguo banco (revísala en tu escritura de hipoteca): su coste es entre el 0 y el 2% del capital pendiente.
- Nueva hipoteca: Si optas por esta modalidad de refinanciación significa que tendrás que efectuar la cancelación registral de tu antigua hipoteca, lo que supone un gasto aproximado de 1000 €. Como tienes que amortizar anticipadamente tu primera hipoteca tendrás que atender a la comisión de amortización que suele variar entre el 0% y el 2% (revísala en tu escritura). Al ser nueva hipoteca, también necesitaremos la tasación: entre 250 a 300 €.
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